Por Jorge Marchisio
Seguimos con las reseñas y ahora vamos con una película estrenada en Netflix, que quizás en algunos países de Latinoamérica, tenga un estreno limitado en cines. Estamos hablando de 100 Metros, cinta de estilo anime producida por Asmik Ace y que nos llega desde Japón.

La historia se centra en Togashi, un ex corredor de cien metros en la preparatoria, que está entrenando a una joven promesa. Lo que pareciera una relación de mentor y alumno, deriva en una rivalidad que dura años, al grado de marcar la vida no solo de los dos protagonistas, sino que de todos los que alguna vez los conocieron.
La verdad es que a esta película le tenía bastantes ganas, en especial, porque me suelen gustar los dramas animados que nos llegan provenientes del País del Sol Naciente. Y mi decepción creo que es bastante proporcional con lo mucho que quería ver 100 Metros. Y es que, si de algo peca este proyecto, es de ser aburrido.
Y es que si, ya vimos varias veces historias sobre rivalidades que abarcan casi toda la vida de los protagonistas. Ahí tenemos por ejemplo a Los Duelistas de Ridley Scott. El tema, con 100 Metros, no es que dicha competencia esté mal contada, sino que, en el medio de la historia, el ritmo pega un bajonazo que hace que los ciento dos minutos que dura, parezcan tres horas.
Eso sí, el final levanta bastante, y si bien no compensa lo irregular del ritmo de la historia, si nos deja con una sensación de que, en realidad, no perdimos el tiempo viendo la rivalidad entre Togashi y Komiya. Pero pasemos a hablar de lo mejor que tiene 100 Metros.
Y es que visualmente la película se ve increíble. Usando una técnica similar a la rotoscopia, acá es donde brilla 100 Metros. Atentos a una secuencia bajo la lluvia. Tanto por la ya mencionada animación, por el movimiento de la cámara y la música, es sin dudas la mejor parte de toda la película. Ya por eso vale la pena verla.
Y la verdad no mucho más que agregar sobre 100 Metros. Como dije en un inicio, esperaba muchísimo más sobre esta película, y hasta pensaba que podría entrar en la competencia por el Oscar de animación. Si, pequé de iluso, pero bueno, si la van a ver, ya saben que le tienen que tener BASTANTE paciencia por la mitad de la misma.
Calificación 6/10







